Extraescolares: una defensa apasionada

L'extraescolar de ciència i tecnologia més creativa pels nens i nenes de 3 a 12 anys

Extraescolares: una defensa apasionada

03/03/2018 Educació Notícies 0
Otra visión de las extraescolares

El debate de las extraescolares, siempre interesante, representa un motor de avance. Sin duda, gracias a Pau Rodríguez.

El pasado mes de Febrero Pau Rodríguez (@paurodra), escribió este interesante artículo que invita al debate y la reflexión sobre la idoneidad de las actividades extraescolares y su incardinación en nuestro sistema educativo. El escrito se titulaba de esta manera: “Las extraescolares son un espacio de desigualdades por excelencia“. Y nosotros, desde smartions.cat esos días ya dimos nuestra opinión. Hoy la vamos a argumentar; el objetivo, claro está, es enriquecer el debate.

En primer lugar, tres razones de peso por las que las actividades extraescolares son pieza angular de nuestro sistema educativo. Su existencia y misión llenan lagunas sistémicas que de otra manera serían profundamente perjudiciales para el ecosistema educacional en su conjunto:

  • El espacio extraescolar por definición crea una atmósfera de diversión, socialización y motivación que compensa la angustia y desesperación que la brutal tasa de fracaso escolar (entorno 18%, datos del 2017) que sufrimos en Catalunya. Es cierto que los programas creados en los últimos años están funcionando, y la tasa está decreciendo, pero aún y así, consideramos que es altísima.

El fracàs escolar és una problemàtica multicausal en la que influeixen diferents variables com l’origen social (capital econòmic i capital cultural), el gènere, l’ètnia i la tipologia de centre (Marchesi, 2003; Fernández i altres, 2010; Fernández i Rodríguez, 2008).

  • Las actividades extraescolares son un espacio único de innovación, aprendizaje activo por excelencia, en contraposición de los sistemas memorísticos, abandonados en los 80 (pero que aún colean en las mentes de muchos agentes de nuestro ecosistema). Competencias y proyectos, son el presente, pero sin duda la punta de lanza está fuera del currículo puro y duro. Nosotros ya estamos en el futuro. Esperado animados, contagiando nuestra pasión y tratando de introducir el cambio necesario en las mentes de todos. De nuestros alumnos y alumnas, padres y madres, profesores y profesoras, y equipos directivos, tanto de los colegios como de las instituciones.
  • Y por último, ambición y esfuerzo, sufriendo una crisis profundísima que aún dura y que ya veremos cuando termina, el sector, sigue aportando sus valores, trabajo y dedicación, esfuerzo dentro y fuera de las aulas.

 

REALIDAD Y FUTURO

Evidentemente estamos muy de acuerdo con los datos aportados en el artículo, que son aplastantemente dolorosos:

La crisis económica y la pérdida de poder adquisitivo en los hogares ha pasado factura a la participación de los niños en actividades al salir de clase. El número de jóvenes que participa en extraescolares no deportivas cayó de un 44,8% a un 33,5% entre 2010 y 2015, según el   Anuari de la Fundació Jaume Bofill de 2016. Este descenso afectó sobre todo a las clases bajas, que de media llevan a sus hijos un día a la semana a actividades deportivas y un 0,2 a actividades no deportivas. Los de clases altas los llevan 2,5 y 1,1 días a la semana, respectivamente.”

Pero la pérdida de poder adquisitivo y la lenta pero inexorable tendencia hacia una economía de segunda categoría nada tienen que ver con nuestro esfuerzo diario. Trabajamos activamente contra ello. Dentro y fuera del aula. Y lo hacemos con nuestros defectos y limitaciones, pero con espíritu crítico y de superación constante. Y la falta de espíritu crítico dominante en el sud de Europa no es una excusa.

Por lo tanto, creemos que el espacio en el que nos movemos, la extraescolar, innova, divierte, forma, emociona y complementa decisivamente nuestro ecosistema. En pleno 2018, hablar de desigualdad ya es un error descomunal. Si acaso, deberíamos hablar de equidad, si nuestro objetivo es la mejora, ya no la excelencia. Podríamos incluir en el debate la “Teoria de la Justícia” (Rawls, 1971), para pasar página de una vez y aspirar, algún día, a la excelencia.